lunes, 19 de octubre de 2015

- Creación Del Universo

Origen o Creación del Universo


En la cosmología moderna, el origen del Universo es el instante en que apareció toda la materia y la energía que existe actualmente en el Universo como consecuencia de una gran explosión. La postulación denominada Teoría del Big Bang es abiertamente aceptada por la ciencia en nuestros días y conlleva que el Universo podría haberse originado hace unos 13.700 millones de años, en un instante definido. En la década de 1930, el astrónomo estadounidense Edwin Hubbleconfirmó que el Universo se estaba expandiendo, fenómeno que Albert Einstein, con la teoría de la relatividad general, había predicho anteriormente. Sin embargo, el propio Einstein no creyó en sus resultados, pues le parecía absurdo que el Universo se encontrara en infinita expansión, por lo que agregó a sus ecuaciones la famosa "constante cosmológica" (dicha constante resolvía el problema de la expansión infinita), a la cual posteriormente denominaría él mismo como el mayor error de su vida. Por esto Hubble fue reconocido como el científico que descubrió la expansión del Universo.
Existen diversas teorías científicas acerca del origen del Universo. Las más aceptadas son la del Big Bang y la teoría inflacionaria, que se complementan.

La teoría más conocida sobre el origen del universo se centra en un cataclismo cósmico sin igual en la historia: el big bang. Esta teoría surgió de la observación del alejamiento a gran velocidad de otras galaxias respecto a la nuestra en todas direcciones, como si hubieran sido repelidas por una antigua fuerza explosiva.
Antes del big bang, según los científicos, la inmensidad del universo observable, incluida toda su materia y radiación, estaba comprimida en una masa densa y caliente a tan solo unos pocos milímetros de distancia. Este estado casi incomprensible se especula que existió tan sólo una fracción del primer segundo de tiempo.

Los defensores del big bang sugieren que hace unos 10.000 o 20.000 millones de años, una onda expansiva masiva permitió que toda la energía y materia conocidas del universo (incluso el espacio y el tiempo) surgieran a partir de algún tipo de energía desconocido.
La teoría mantiene que, en un instante (una trillonésima parte de un segundo) tras el big bang, el universo se expandió con una velocidad incomprensible desde su origen del tamaño de un guijarro a un alcance astronómico. La expansión aparentemente ha continuado, pero mucho más despacio, durante los siguientes miles de millones de años.
Los científicos no pueden saber con exactitud el modo en que el universo evolucionó tras el big bang. Muchos creen que, a medida que transcurría el tiempo y la materia se enfriaba, comenzaron a formarse tipos de átomos más diversos, y que estos finalmente se condensaron en las estrellas y galaxias de nuestro universo presente.



- El Medio Ambiente


Concepto de Medio Ambiente.



Medio ambiente, conjunto de elementos abióticos (energía solar, suelo, agua y aire) y bióticos (organismos vivos) que integran la delgada capa de la Tierra llamada biosfera, sustento y hogar de los seres vivos.

CONSTITUYENTES DEL MEDIO AMBIENTE:

La atmósfera, que protege a la Tierra del exceso de radiación ultravioleta y permite la existencia de vida es una mezcla gaseosa de nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, dióxido de carbono, vapor de agua, otros elementos y compuestos, y partículas de polvo. Calentada por el Sol y la energía radiante de la Tierra, la atmósfera circula en torno al planeta y modifica las diferencias térmicas. Por lo que se refiere al agua, un 97% se encuentra en los océanos, un 2% es hielo y el 1% restante es el agua dulce de los ríos, los lagos, las aguas subterráneas y la humedad atmosférica y del suelo. El suelo es el delgado manto de materia que sustenta la vida terrestre. Es producto de la interacción del clima y del sustrato rocoso o roca madre, como las morrenas glaciares y las rocas sedimentarias, y de la vegetación. De todos ellos dependen los organismos vivos, incluyendo los seres humanos. Las plantas se sirven del agua, del dióxido de carbono y de la luz solar para convertir materias primas en carbohidratos por medio de la fotosíntesis; la vida animal, a su vez, depende de las plantas en una secuencia de vínculos interconectados conocida como red trófica.
Durante su larga historia, la Tierra ha cambiado lentamente. La deriva continental (resultado de la tectónica de placas) separó las masas continentales, los océanos invadieron tierra firme y se retiraron de ella, y se alzaron y erosionaron montañas, depositando sedimentos a lo largo de las costas (véase Geología). Los climas se caldearon y enfriaron, y aparecieron y desaparecieron formas de vida al cambiar el medio ambiente. El más reciente de los acontecimientos medioambientales importantes en la historia de la Tierra se produjo en el cuaternario, durante el pleistoceno (entre 1,64 millones y 10.000 años atrás), llamado también periodo glacial. El clima subtropical desapareció y cambió la faz del hemisferio norte. Grandes capas de hielo avanzaron y se retiraron cuatro veces en América del Norte y tres en Europa, haciendo oscilar el clima de frío a templado, influyendo en la vida vegetal y animal y, en última instancia, dando lugar al clima que hoy conocemos. Nuestra era recibe, indistintamente, los nombres de reciente, postglacial y holoceno. Durante este tiempo el medio ambiente del planeta ha permanecido más o menos estable.


PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES:



La especie Homo sapiens, es decir, el ser humano, apareció tardíamente en la historia de la Tierra, pero ha sido capaz de modificar el medio ambiente con sus actividades. Aunque, al parecer, los humanos hicieron su aparición en África, no tardaron en dispersarse por todo el mundo. Gracias a sus peculiares capacidades mentales y físicas, lograron escapar a las constricciones medioambientales que limitaban a otras especies y alterar el medio ambiente para adaptarlo a sus necesidades.
Aunque los primeros humanos sin duda vivieron más o menos en armonía con el medio ambiente, como los demás animales, su alejamiento de la vida salvaje comenzó en la prehistoria, con la primera revolución agrícola. La capacidad de controlar y usar el fuego les permitió modificar o eliminar la vegetación natural, y la domesticación y pastoreo de animales herbívoros llevó al sobrepastoreo y a la erosión del suelo. El cultivo de plantas originó también la destrucción de la vegetación natural para hacer hueco a las cosechas y la demanda de leña condujo a la denudación de montañas y al agotamiento de bosques enteros. Los animales salvajes se cazaban por su carne y eran destruidos en caso de ser considerados plagas o depredadores.
Mientras las poblaciones humanas siguieron siendo pequeñas y su tecnología modesta, su impacto sobre el medio ambiente fue solamente local. No obstante, al ir creciendo la población y mejorando y aumentando la tecnología, aparecieron problemas más significativos y generalizados. El rápido avance tecnológico producido tras la edad media culminó en la Revolución Industrial, que trajo consigo el descubrimiento, uso y explotación de los combustibles fósiles, así como la explotación intensiva de los recursos minerales de la Tierra. Fue con la Revolución Industrial cuando los seres humanos empezaron realmente a cambiar la faz del planeta, la naturaleza de su atmósfera y la calidad de su agua. Hoy, la demanda sin precedentes a la que el rápido crecimiento de la población humana y el desarrollo tecnológico someten al medio ambiente está produciendo un declive cada vez más acelerado en la calidad de éste y en su capacidad para sustentar la vida.


  •  Dióxido de carbono


Unos de los impactos que el uso de combustibles fósiles ha producido sobre el medio ambiente terrestre ha sido el aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. La cantidad de CO2 atmosférico había permanecido estable, aparentemente durante siglos, pero desde 1750 se ha incrementado en un 30% aproximadamente. Lo significativo de este cambio es que puede provocar un aumento de la temperatura de la Tierra a través del proceso conocido como efecto invernadero. El dióxido de carbono atmosférico tiende a impedir que la radiación de onda larga escape al espacio exterior; dado que se produce más calor y puede escapar menos, la temperatura global de la Tierra aumenta.
  •       Acidificación:

Asociada también al uso de combustibles fósiles, la acidificación se debe a la emisión de dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno por las centrales térmicas y por los escapes de los vehículos a motor. Estos productos interactúan con la luz del Sol, la humedad y los oxidantes produciendo ácido sulfúrico y nítrico, que son transportados por la circulación atmosférica y caen a tierra, arrastrados por la lluvia y la nieve en la llamada lluvia ácida, o en forma de depósitos secos, partículas y gases atmosféricos.
La lluvia ácida es un importante problema global. La acidez de algunas precipitaciones en el norte de Estados Unidos y Europa es equivalente a la del vinagre. La lluvia ácida corroe los metales, desgasta los edificios y monumentos de piedra, daña y mata la vegetación y acidifica lagos, corrientes de agua y suelos, sobre todo en ciertas zonas del noreste de Estados Unidos y el norte de Europa. En estas regiones, la acidificación lacustre ha hecho morir a poblaciones de peces. Hoy también es un problema en el sureste de Estados Unidos y en la zona central del norte de África. La lluvia ácida puede retardar también el crecimiento de los bosques; se asocia al declive de éstos a grandes altitudes tanto en Estados Unidos como en Europa.

  • Destrucción del ozono:

En las décadas de 1970 y 1980, los científicos empezaron a descubrir que la actividad humana estaba teniendo un impacto negativo sobre la capa de ozono, una región de la atmósfera que protege al planeta de los dañinos rayos ultravioleta. Si no existiera esa capa gaseosa, que se encuentra a unos 40 km de altitud sobre el nivel del mar, la vida sería imposible sobre nuestro planeta. Los estudios mostraron que la capa de ozono estaba siendo afectada por el uso creciente de clorofluorocarbonos (CFC, compuestos de flúor), que se emplean en refrigeración, aire acondicionado, disolventes de limpieza, materiales de empaquetado y aerosoles. El cloro, un producto químico secundario de los CFC ataca al ozono, que está formado por tres átomos de oxígeno, arrebatándole uno de ellos para formar monóxido de cloro. Éste reacciona a continuación con átomos de oxígeno para formar moléculas de oxígeno, liberando moléculas de cloro que descomponen más moléculas de ozono.
Al principio se creía que la capa de ozono se estaba reduciendo de forma homogénea en todo el planeta. No obstante, posteriores investigaciones revelaron, en 1985, la existencia de un gran agujero centrado sobre la Antártida; un 50% o más del ozono situado sobre esta área desaparecía estacionalmente. En el año 2001 el agujero alcanzó una superficie de 26 millones de kilómetros cuadrados, un tamaño similar al detectado en los tres últimos años. El adelgazamiento de la capa de ozono expone a la vida terrestre a un exceso de radiación ultravioleta, que puede producir cáncer de piel y cataratas, reducir la respuesta del sistema inmunitario, interferir en el proceso de fotosíntesis de las plantas y afectar al crecimiento del fitoplancton oceánico. Debido a la creciente amenaza que representan estos peligrosos efectos sobre el medio ambiente, muchos países intentan aunar esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. No obstante, los CFC pueden permanecer en la atmósfera durante más de 100 años, por lo que la destrucción del ozono continuará durante décadas.

  • Hidrocarburos clorados:

El uso extensivo de pesticidas sintéticos derivados de los hidrocarburos clorados en el control de plagas ha tenido efectos colaterales desastrosos para el medio ambiente. Estos pesticidas organoclorados son muy persistentes y resistentes a la degradación biológica. Muy poco solubles en agua, se adhieren a los tejidos de las plantas y se acumulan en los suelos, el sustrato del fondo de las corrientes de agua y los estanques, y la atmósfera. Una vez volatilizados, los pesticidas se distribuyen por todo el mundo, contaminando áreas silvestres a gran distancia de las regiones agrícolas, e incluso en las zonas ártica y antártica.
Aunque estos productos químicos sintéticos no existen en la naturaleza, penetran en la cadena alimentaria. Los pesticidas son ingeridos por los herbívoros o penetran directamente a través de la piel de organismos acuáticos como los peces y diversos invertebrados. El pesticida se concentra aún más al pasar de los herbívoros a los carnívoros. Alcanza elevadas concentraciones en los tejidos de los animales que ocupan los eslabones más altos de la cadena alimentaria, como el halcón peregrino, el águila y el quebrantahuesos. Los hidrocarburos clorados interfieren en el metabolismo del calcio de las aves, produciendo un adelgazamiento de las cáscaras de los huevos y el consiguiente fracaso reproductivo. Como resultado de ello, algunas grandes aves depredadoras y piscívoras se encuentran al borde de la extinción. Debido al peligro que los pesticidas representan para la fauna silvestre y para los seres humanos, y debido también a que los insectos han desarrollado resistencia a ellos, el uso de hidrocarburos halogenados como el DDT está disminuyendo con rapidez en todo el mundo occidental, aunque siguen usándose en grandes cantidades en los países en vías de desarrollo. A comienzos de la década de 1980, el EDB o dibromoetano, un pesticida halogenado, despertó también gran alarma por su naturaleza en potencia carcinógena, y fue finalmente prohibido.
Existe otro grupo de compuestos íntimamente vinculado al DDT: los bifenilos policlorados (PCB). Se han utilizado durante años en la producción industrial, y han acabado penetrando en el medio ambiente. Su impacto sobre los seres humanos y la vida silvestre ha sido similar al de los pesticidas. Debido a su extremada toxicidad, el uso de PCB ha quedado restringido a los aislantes de los transformadores y condensadores eléctricos.
El TCDD es el más tóxico de otro grupo relacionado de compuestos altamente tóxicos, las dioxinas o dibenzo-para-dioxinas. El grado de toxicidad para los seres humanos de estos compuestos carcinógenos no ha sido aún comprobado. El TCDD puede encontrarse en forma de impureza en conservantes para la madera y el papel y en herbicidas. El agente naranja, un defoliante muy utilizado, contiene trazas de dioxina.

  • Otras sustancias tóxicas:

Las sustancias tóxicas son productos químicos cuya fabricación, procesado, distribución, uso y eliminación representan un riesgo inasumible para la salud humana y el medio ambiente. La mayoría de estas sustancias tóxicas son productos químicos sintéticos que penetran en el medio ambiente y persisten en él durante largos periodos de tiempo. En los vertederos de productos químicos se producen concentraciones significativas de sustancias tóxicas. Si éstas se filtran al suelo o al agua, pueden contaminar el suministro de agua, el aire, las cosechas y los animales domésticos, y han sido asociadas a defectos congénitos humanos, abortos y enfermedades orgánicas. A pesar de los riesgos conocidos, el problema no lleva camino de solucionarse. Recientemente, se han fabricado más de 4 millones de productos químicos sintéticos nuevos en un periodo de quince años, y se crean de 500 a 1.000 productos nuevos más al año.

  • Radiación:


Aunque las pruebas nucleares atmosféricas han sido prohibidas por la mayoría de los países, lo que ha supuesto la eliminación de una importante fuente de lluvia radiactiva, la radiación nuclear sigue siendo un problema medioambiental. Las centrales siempre liberan pequeñas cantidades de residuos nucleares en el agua y la atmósfera, pero el principal peligro es la posibilidad de que se produzcan accidentes nucleares, que liberan enormes cantidades de radiación al medio ambiente, como ocurrió en Chernóbil, Ucrania, en 1986. Un problema más grave al que se enfrenta la industria nuclear es el almacenamiento de los residuos nucleares, que conservan su carácter tóxico de 700 a 1 millón de años. La seguridad de un almacenamiento durante periodos geológicos de tiempo es, al menos, problemática; entre tanto, los residuos radiactivos se acumulan, amenazando la integridad del medio ambiente.

  • Pérdida de tierras vírgenes:

Un número cada vez mayor de seres humanos empieza a cercar las tierras vírgenes que quedan, incluso en áreas consideradas más o menos a salvo de la explotación. La insaciable demanda de energía ha impuesto la necesidad de explotar el gas y el petróleo de las regiones árticas, poniendo en peligro el delicado equilibrio ecológico de los ecosistemas de tundra y su vida silvestre. La pluvisilva y los bosques tropicales, sobre todo en el Sureste asiático y en la Amazonia, están siendo destruidos a un ritmo alarmante para obtener madera, despejar suelo para pastos y cultivos, para plantaciones de pinos y para asentamientos humanos. En la década de 1980 se llegó a estimar que las masas forestales estaban siendo destruidas a un ritmo de 20 ha por minuto. Otra estimación daba una tasa de destrucción de más de 200.000 km2 al año. En 1993, los datos obtenidos vía satélite permitieron determinar un ritmo de destrucción de casi 15.000 km2 al año, sólo en la cuenca amazónica. Esta deforestación tropical podría llevar a la extinción de hasta 750.000 especies, lo que representaría la pérdida de toda una multiplicidad de productos: alimentos, fibras, fármacos, tintes, gomas y resinas. Además, la expansión de las tierras de cultivo y de pastoreo para ganado doméstico en África, así como el comercio ilegal de especies amenazadas y productos animales podría representar el fin de los grandes mamíferos africanos.

  • Erosión del suelo:


La erosión del suelo se está acelerando en todos los continentes y está degradando unos 2.000 millones de hectáreas de tierra de cultivo y de pastoreo, lo que representa una seria amenaza para el abastecimiento global de víveres. Cada año la erosión de los suelos y otras formas de degradación de las tierras provocan una pérdida de entre 5 y 7 millones de hectáreas de tierras cultivables. En el Tercer Mundo, la creciente necesidad de alimentos y leña han tenido como resultado la deforestación y cultivo de laderas con mucha pendiente, lo que ha producido una severa erosión de las mismas. Para complicar aún más el problema, hay que tener en cuenta la pérdida de tierras de cultivo de primera calidad debido a la industria, los pantanos, la expansión de las ciudades y las carreteras. La erosión del suelo y la pérdida de las tierras de cultivo y los bosques reduce además la capacidad de conservación de la humedad de los suelos y añade sedimentos a las corrientes de agua, los lagos y los embalses. Véase también Degradación del suelo.



  • Demanda de agua y aire
Los problemas de erosión descritos más arriba están agravando el creciente problema mundial del abastecimiento de agua. La mayoría de los problemas en este campo se dan en las regiones semiáridas y costeras del mundo. Las poblaciones humanas en expansión requieren sistemas de irrigación y agua para la industria; esto está agotando hasta tal punto los acuíferos subterráneos que empieza a penetrar en ellos agua salada a lo largo de las áreas costeras en Estados Unidos, Israel, Siria, los estados árabes del golfo Pérsico y algunas áreas de los países que bordean el mar Mediterráneo (España, Italia y Grecia principalmente). Algunas de las mayores ciudades del mundo están agotando sus suministros de agua y en metrópolis como Nueva Delhi o México D.F. se está bombeando agua de lugares cada vez más alejados. En áreas tierra adentro, las rocas porosas y los sedimentos se compactan al perder el agua, ocasionando problemas por el progresivo hundimiento de la superficie; este fenómeno es ya un grave problema en Texas, Florida y California.
El mundo experimenta también un progresivo descenso en la calidad y disponibilidad del agua. En el año 2000, 508 millones de personas vivían en 31 países afectados por escasez de agua y, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1.100 millones de personas carecían de acceso a agua no contaminada. En muchas regiones, las reservas de agua están contaminadas con productos químicos tóxicos y nitratos. Las enfermedades transmitidas por el agua afectan a un tercio de la humanidad y matan a 10 millones de personas al año.
Durante la década de 1980 y a comienzos de la de 1990, algunos países industrializados mejoraron la calidad de su aire reduciendo la cantidad de partículas en suspensión así como la de productos químicos tóxicos como el plomo, pero las emisiones de dióxido de azufre y de óxidos nitrosos, precursores de la deposición ácida, aún son importantes.

- Animales En Peligro De Extinción

En el mundo se pierde cientos de miles de especies, muchas de ellas aún antes de ser descubiertas por la ciencia. De ese modo, no sólo se pierde la variabilidad biológica, sino además la diversidad genética, fuentes de sustentos para las generaciones futuras. Una especie en peligro de extinción es una especie que puede extinguirse en un futuro próximo. A través de la historia de la evolución, millones de especies han desaparecido debido a procesos naturales. En los últimos 300 años, sin embargo, los humanos han multiplicado la tasa de extinción por mil.
Para todas las especies naturales, vegetales y animales, vivir constituye un peligro cotidiano, deben cuidarse de sus congéneres, especialmente del más poderoso predador que existe sobre la Tierra: el hombre. Los desastres ecológicos, la deforestación y otras consecuencias de la acción humana provocan daños en la cadena trófica. En el mundo actual la extinción de especies animales no está tan directamente relacionada con la escazes de alimentos o la contaminación, como con acciones violentas directas (la caza no reglamentada y el comercio ilegal de especies salvajes) o indirectas (la introducción de especies exóticas, en determinados ambientes, que compiten por uno o más recursos con individuos nativos o ya adaptados al lugar).
Según los conservacionistas, la depredación de la fauna a crecido vertiginosamente y se estima actualmente que una especie desaparece cada 15 minutos. Para la naturaleza, lo peor que le puede suceder, es la extinción de las especies, ya que con eso se pone en peligro el equilibrio necesario en todo ecosistema. En esta cadena natural, cada especie necesita de la otra para sobrevivir. La acelerada destrucción del hábitat es pretexto de un desarrollo sin parámetros de sustentabilidad, condena a la extinción a una biodiversidad en cuyas potencialidades se basa la vida del futuro. Y aunque esta actitud represente a simple vista una postura antropocéntrica, el hombre en su afán de búsqueda de nuevas alternativas, no puede apartarse de esa visión, pues de lo contrario la misma existencia no tendría razón de ser. Introduciendo estos conceptos a la filosofía de la comunicación, consideramos de vital importancia contribuir a la protección de los recursos naturales, difundiendo las potencialidades de la riqueza faunistica.

Las Principales Causa De Este Peligro:

1. La persecución y matanza por el valor de sus pieles. 
2. La caza intensiva y la pesca intensiva para comercializar sus carnes. 
3. La contaminación de las especies extrañas a su hábitat, o sea "especies invasoras". 
4. Los grandes emprendimientos como represas, hidrovías, etc., que el hombre construye. 
5. Pérdida de petróleo, que contaminan los mares. 
6. Accidentes naturales como la "muerte gris", erupción de los volcanes que lanza a la atmósfera nubes de cenizas y gases con alto contenido de azufre. 
7. La acción de otros contaminantes (yacimientos de uranio, polonio, radio y de otros elementos radioactivos) 
8. Accidentes varios, intencionales o no, como los incendios de bosques, choque de barcos, etc.


Tráfico de especies 

 El tráfico de la flora y la fauna se ha convertido en uno de los emprendimientos económicos más redituables y figura en el mundo en  tercer lugar luego del de armas y de las drogas. 
 El de la fauna mueve alrededor de 10.000 millones de dólares anuales y la flora, está superando los 7.000 millones. A estas cifras habría que sumarle el tráfico clandestino...
 Cada año se consumen  en el mundo entre 600 y 900 toneladas de marfil, que se obtienen de unos 150.000 colmillos de elefantes adultos. En 1990, el comercio de marfil se prohibió internacionalmente.
  Según el CITES, el tratado  mundial que regula el comercio de especies protege a las que están en peligro de extinción, la población de elefantes africanos  se redujo de 1,3 millones de ejemplares a poco más de 600.000, durante la década del ochenta. Otra década similar bastaría para provocar la extinción de la especie. Pero no es este el único caso. Según los datos de las organizaciones TRAFFIC  y  WWF, cada año se comercia ilegalmente con primates, ave, pieles de reptil y de mamíferos, orquídeas, cactus y peces exóticos. Su destino son EEUU, Europa, Japón y parte del sudeste asiático. Y los usos que se les dan son tan variados como la peletería de lujo (una piel de pantera siberiana alcanza los 100.000 dólares  en el mercado negro), ornamentos, productos pretendidamente afrodisíacos y, en algunos casos, animales de compañia o plantas para jardines. A causa de este comercio ilegal, unas 700 especies se encuentran al borde de la extinción. Pero, además, otras 2.300 especies animales y 24.000  vegetales están amenazadas.

El Gran Mercado Negro de Especies 


Actualmente, el tráfico ilegal de especies supera los 4.000 millones de dólares al año, y sólo el contrabando de armas y el narcotráfico generan cantidades superiores. Según datos  de TRAFFIC y WWF, a consecuencia directa del comercio ilegal, unas 700 especies  se encuentran en peligro inmediato de extinción.
Primates: Más de cincuenta millones de primates son capturados  anualmente y utilizados en laboratorios de investigación (los menos) o como animales de compañía.
Elefantes: Unos 150.000 colmillos de elefantes (entre 600 y 900 toneladas de marfil) son esquilmados para fabricar productos artesanales o decorativos. 

Reptiles: Diez millones de pieles de reptil se destinan a la confección de bolsos, zapatos u otros productos de lujo. Parte de los reptiles van a parar a terrarios como exóticos animales de compañía. 
Aves: Cinco millones de aves son capturadas con destino a los salones de casas de países desarrollados, restaurantes de lujo y coleccionistas privados. 
Felinos: Unos quince de millones de pieles de mamíferos(nutrías, felinos, etc.) engrosan cada año lujosas peleterías en EEUU, Europa y Japón. 
Ranas: Cerca de 250 millones de ranas (sobre todo, ranas toro) son capturadas en sus hábitat naturales con destinos a restaurantes. 
Peces: Entre 350 y 600 millones de peces ornamentados son capturados  para abastecer acuarios y peceras en todo el mundo. 

Actualmente, el tráfico ilegal de especies supera los 4.000 millones de dólares al año, y sólo el contrabando de armas y el narcotráfico generan cantidades superiores. Según datos  de TRAFFIC y WWF, a consecuencia directa del comercio ilegal, unas 700 especies  se encuentran en peligro inmediato de extinción.
Primates: Más de cincuenta millones de primates son capturados  anualmente y utilizados en laboratorios de investigación (los menos) o como animales de compañía.
Elefantes: Unos 150.000 colmillos de elefantes (entre 600 y 900 toneladas de marfil) son esquilmados para fabricar productos artesanales o decorativos.
Reptiles: Diez millones de pieles de reptil se destinan a la confección de bolsos, zapatos u otros productos de lujo. Parte de los reptiles van a parar a terrarios como exóticos animales de compañía.
Aves: Cinco millones de aves son capturadas con destino a los salones de casas de países desarrollados, restaurantes de lujo y coleccionistas privados.
Felinos: Unos quince de millones de pieles de mamíferos(nutrías, felinos, etc.) engrosan cada año lujosas peleterías en EEUU, Europa y Japón.
Ranas: Cerca de 250 millones de ranas (sobre todo, ranas toro) son capturadas en sus hábitat naturales con destinos a restaurantes.
Peces: Entre 350 y 600 millones de peces ornamentados son capturados  para abastecer acuarios y peceras en todo el mundo. 

Primates: Más de cincuenta millones de primates son capturados  anualmente y utilizados en laboratorios de investigación (los menos) o como animales de compañía.
Elefantes: Unos 150.000 colmillos de elefantes (entre 600 y 900 toneladas de marfil) son esquilmados para fabricar productos artesanales o decorativos.
Reptiles: Diez millones de pieles de reptil se destinan a la confección de bolsos, zapatos u otros productos de lujo. Parte de los reptiles van a parar a terrarios como exóticos animales de compañía.
Aves: Cinco millones de aves son capturadas con destino a los salones de casas de países desarrollados, restaurantes de lujo y coleccionistas privados.
Felinos: Unos quince de millones de pieles de mamíferos(nutrías, felinos, etc.) engrosan cada año lujosas peleterías en EEUU, Europa y Japón.
Ranas: Cerca de 250 millones de ranas (sobre todo, ranas toro) son capturadas en sus hábitat naturales con destinos a restaurantes.
Peces: Entre 350 y 600 millones de peces ornamentados son capturados  para abastecer acuarios y peceras en todo el mundo.

Las diez especies más amenazadas 

Algunas de las especies podrían desaparecer en las primeras décadas del siglo XXI. Su uso comercial está totalmente prohibido.
Tigre de Siberia:  casado por su piel. Quedan unos 200 ejemplares.
Nutria Gigante: capturado por su piel. Ha desaparecido en Uruguay y quedan pocos centenares en Argentina.
Cocodrilo del Nilo: perseguido por su piel.
Águila Imperial Ibérica: quedan unas 150 parejas en libertad.
Tortuga Marina: perseguida por coleccionistas y  ofrecida como curiosidad en restaurantes de lujos.
Gorila de Montaña: destinado a zoológicos, coleccionistas e institutos de  antropología. Quedan unos 600 ejemplares en las montañas húmedas del continente africano.
Guacamayo Escarlata: importados por grandes cantidades por los EEUU.
Rinoceronte Negro Africano: quedan unos 2.000 ejemplares. En los años setenta, su población alcanzaba los 65.000.
Panda Gigante: utilizados en zoológicos y apetecidos por su piel.  Quedan unos mil ejemplares en todo el mundo.
Lobo Marsupial: podría haber desaparecido ya. El último ejemplar fue  avistado en la década de los ochenta.

Especies Invasoras 

Es un tipo de contaminación  o depredación que excede el ámbito de las ciudades. Es lo que los ecólogos denomina "contaminación por especies" y que consiste en la introducción por parte del hombre de plantas y animales extraños y que ejercen efectos negativos sobre la flora y la fauna autóctonas.
 Un animal o una planta introducidos en hábitat que no le es una de  y propio  compiten con ventajas con las especies autóctonas por algún recurso esencial,  se hibridan con otras especies o bien se convierten en agentes transmisores de enfermedad. De esta forma alteran las reglas de juego de un Ecosistema y pueden llegar a provocar cambios sustanciales en su equilibrio. Las causas que conducen a la introducción de especies foráneas pueden ser accidentales, como el caso de los animales y algas que viajan  en el agua de lastre o en las bodegas de los barcos, o de los individuos que se detienen en puntos imprevistos durante sus migraciones. No obstante, la mayor parte de las introducciones son, por lo general, forzadas. Se trata de animales de compañía, especies introducidas para la caza y la pesca o para su consumo agrícola y ganaderos, además de aquellas especies de las que, como los visones, se pretende un gran aprovechamiento industrial.

Algunos casos de Bioinvasiones 

Organismos:  Ratas negra y parda.
Origen: Este y sudeste de Asia
Zonas afectadas: Tierras emergidas, salvo desiertos, zonas polares y algunas zonas polares.
Efectos importantes:  En el siglo XVI, el  30 %  de la población de Europa occidental murió a causa de la peste transmitida por las ratas; como predadores, las ratas han ocasionado la extinción de especies insulares de aves; asimismo, constituyen plagas agrícolas y son portadoras de graves enfermedades infecciosas.

Organismo: Viruela:
Origen: Cuenca del mediterráneo
Zonas afectadas: Casi todas las zonas habitadas
Efectos importantes: Dos tercios de la población indígena de América del sur sucumbieron víctimas de la viruela en el siglo XVI. En Europa, a mediados de este siglo, la viruela ocasionó la muerte de dos millones de personas. Actualmente está erradicada.
Organismo: Peste vacuna
Origen: India
Zonas afectadas: África
Efectos importantes: Hacia el año 1900, una epidemia causa estragos entre el ganado vacuno de África oriental y en la vida silvestre de la región.
Organismo: Gorrión común
Origen: Europa, Asia central y meridional, zonas de Africa septentrional.
Zonas afectadas: América, casi todas las islas, Africa meridional, Australia, Nueva Zelanda.
Efectos importantes: Es una plaga para un numeroso grupo de cultivos; compite con otras aves autóctonas, a las que consigue desplazar.
Organismo: Mosquito tigre
Origen: Sudeste asiático
Zonas afectadas: Asia oriental, isla del Pacífico e Índico, Australia, Nueva Zelanda, Europa, Africa meridional, EEUU y Brasil.
Efectos importantes: Contribuye a la propagación  de la fiebre amarilla, la fiebre de dengue y la encefalitis.
Organismo: Caulerpa toxifolia
Origen: Caribe y zonas pantropicales
Zonas afectadas: Cuenca mediterránea:
Efectos importantes: Compite en los fondos marinos con las praderas faneróganas, a las que se desplaza, provocando falta de alimento y cobijo  a los peces mediterráneos.

LAS BALLENAS



Extinción
El mayor depredador de las ballenas es, sin duda, el hombre. Como con otras tantas especies, no hemos sabido parar a tiempo y hemos llegado a extinguirlas casi por completo, provocando de esta manera otra masacre de la que no podemos sentirnos orgullosos precisamente.

Esto no quiere decir que no podamos hacer uso de este recurso biológico, pero solo si lo cuidamos al mismo tiempo, pues como los otros recursos naturales, también se agota y después vienen las lamentaciones.

Gracias a muchos científicos y a otras asociaciones desinteresadas, las medidas de protección adoptadas por la Comisión Ballenera Internacional (de la que forman parte más de 50 países balleneros) permiten el mantenimiento e incluso el desarrollo de ciertas poblaciones de rorcuales

Su propósito no es tanto el proteger a las ballenas, sino asegurarse el futuro negocio a largo plazo, pero este es un primer paso en la conservación de este animal.

A partir de un acuerdo hecho hace ya años, las capturas fueron disminuyendo, más que por las leyes, por la desaparición de estos animales. Solo en 1960 se mataron más de 60.000 ejemplares.
Quizás la suerte de las ballenas esté en la industria química, que va sintetizando los productos que, hasta ahora, se elaboraban a partir de las ballenas.

Otro de los factores que colaboraron a esta conservación fue que en 1975, la propia C.B.I., presionada por las cada vez más numerosas asociaciones mundiales de carácter ecológico, dejó de ser un club de balleneros para pasar a ser una genuina asociación ecologista.

No fue hasta 1986 en que la propia C.B.I. aprobó la prohibición internacional de comercializar los productos derivados de estos animales. Por desgracia, no todos los países aceptaron esta decisión, Noruega, Islandia, Corea y Japón han ido poniendo excusas con el fin de seguir matando ballenas. Noruega y Japón matan de 600 a 650 ballenas cada año "con fines científicos".

Muerte en los litorales marinos.

Nadie sabe el número de ballenas que han muerto en las playas a lo largo de la Historia. Sin embargo, sí se está comprobando que este trágico fenómeno se está acelerando a un ritmo preocupante. Si los grupos de mamíferos marinos que antes «encallaban» eran de 30 miembros, 40 a lo sumo, ahora pueden llegar a ser de 300. Y lo mismo ocurre con el lugar. De registrarse los varamientos exclusivamente en Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, en la actualidad, se producen en cualquier rincón de la costa. El misterio está abierto.
Hace un par de décadas se comenzaron a registrar varamientos masivos de cetáceos en los litorales marinos. El término «registrar» está bien elegido. Y es que tampoco se conoce a ciencia cierta el número de mamíferos marinos que han muerto en las playas a lo largo de la Historia. Eso sí, todos los expertos coinciden en que la progresión se acelera. Cada vez encallan más ballenas, cada vez ocurre más frecuentemente, y cada vez pasa en sitios más raros.
Tradicionalmente, se han registrado varamientos de ballenas en Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. Desde hace unos años, cualquier playa es buena para morir. Y antes morían 30 o 40 al mismo tiempo. Hace unas semanas, al sur de Australia, murieron más de 300 cetáceos.
¿Por qué pasa esto? Hay casos naturales, como el varamiento de 300 delfines hace unos años en el litoral gallego cuando huían del ataque de unas orcas. La contaminación por algas tóxicas también hace que estos animales busquen aguas menos profundas. Apenas tienen fuerzas para salir a respirar, se acercan al litoral y, a veces, se ven atrapados y sin posibilidad de dar marcha atrás.
Los científicos y expertos no se ponen de acuerdo en el resto de los casos. Todos coinciden en que, generalmente, la desorientación es la causa directa. Los cetáceos son, en su mayoría, gregarios y viajan por los océanos siguiendo el camino marcado por el cabecilla del grupo. Si éste se pierde, todos están perdidos.
Y, ¿qué falla para que un animal con una capacidad cerebral no tan lejana a la del hombre no encuentre el camino? Las ballenas utilizan un sistema de orientación por ultrasonidos en cierto modo semejante al de los murciélagos. Emiten un grito y éste rebota contra los obstáculos. Una cavidad grasa, llamada melón, les sirve para interpretar los ultrasonidos y vibraciones de vuelta. El melón está situado en la cabeza y su fluido graso es extremadamente sensible a cualquier vibración, por pequeña que ésta sea. Una mala nutrición o una infección pueden afectar a las reservas de grasas del animal. Así, cuando la debilidad es extrema, la orientación no está asegurada.
La contaminación del mar también influye. Los desperdicios vertidos a éste hacen que las especies marinas se confundan o se encuentren dentro de su dieta cualquier tipo de basuras. Hace un año, en noviembre del 97, una ballena quedó varada en las playas de Santander. La necropsia descubrió una bola de 50 kilos de plástico que había obstruido su estómago, la había debilitado y la había hecho acercarse demasiado a la costa. Ella vino sola. Por suerte no comandaba ningún grupo.

Radares y tormentas

Pero existen otras razones, casi siempre de origen humano. Alteraciones directas en el sistema de navegación: los radares y sonares militares perturban el ecosistema marino, emitiendo lo que para las ballenas y su brújula de grasa son falsas señales. Las tormentas también alteran los campos magnéticos, como lo hacen asimismo las fuertes descargas eléctricas de las explotaciones petrolíferas marinas. Las sustancias químicas vertidas al mar afectan asimismo al oído interno y a la percepción de los ultrasonidos, además de provocar taras de tipo genético. Incluso algunos cetáceos han cambiado sus rutas de migración por culpa de la sobreexplotación y del incremento del tráfico marítimo.
Para los expertos de Adena WWF se están alcanzando cotas históricas en el número y periodicidad de los varamientos. Miguel Angel Valladares, portavoz de esta asociación ecologista, apunta que aún se conoce poco del comportamiento propio de los mamíferos marinos, aunque culpa al hombre de que el número de ejemplares sea cada vez menor. Y pone un ejemplo: «Hemos tardado más de 40 años en conocer datos tan simples como el periodo de gestación del Rorcual Azul, pero lo que sí está claro es que la mano del ser humano se encuentra detrás de la mayoría de los casos de encallamiento de ballenas. Antes, simplemente las cazábamos. Ahora, la amenaza es más sutil. Atacamos su medio con nuestro progreso».

Cementerios

Por otra parte, cuando el hombre no sabe cómo explicar el comportamiento de un animal busca dentro de su propio repertorio de conductas y humaniza eso que no comprende. Así, habla desde hace años de los cementerios de elefantes.
Cuando comenzó a ser conocido el fenómeno de los varamientos masivos de ballenas, los seres humanos decidieron preguntarse qué razón habría para que estos mamíferos se suicidaran en masa y de una manera que les producía tanto sufrimiento físico.
No hay tal. Aunque se sepa poco de los animales marinos, la hipótesis del suicidio es algo descartado por todos los científicos. Si muchas ballenas acaban muriendo juntas en una playa es por su comportamiento gregario y por su obediencia a un macho dominante. Si se descarta cualquier causa humana, siempre puede existir la natural, y viceversa.
Varios expertos apuntan que el desconocimiento radica en las pocas autopsias que se les hace a los ejemplares que mueren en las playas. Es muy caro y no siempre rentable. Pero aseguran que si se investigaran las causas, siempre aparecería una contaminación o una desorientación. Al menos, esto es lo que asegura Ricardo Aguilar, de Greenpeace. «La del suicidio es la hipótesis romántica», sigue, «pero lo cierto es que siempre hay otras causas».
Para Miguel Angel Valladares, de Adena WWF, en cada leyenda hay algo de verdad, pero éste no es el caso. «Si una ballena se acerca a la costa más de la cuenta es porque está débil y no puede viajar por aguas más densas y profundas o porque se ha perdido. No por una decisión propia de perder su vida delante de los ojos del hombre».
Aqui tenemos  dos noticias publicadas en el Pais de Ballenas varadas :

La ballena varada no resistió
EL PAÍS, 16.11.97
(...) Durante siete horas, cuarenta personas intentaron mantener húmeda a un rorcual varado en la mañana de ayer en la playa de Oriñón, cerca de Castro Urdiales (Cantabria, España).
Baldearon agua incansables sobre las mantas con que habían cubierto al voluminoso cetáceo, de 19,5 metros de longitud y 70 toneladas de peso.
Dos barcos estaban ya dispuestos para devolverla al agua cuando llegara la pleamar, a las 16.50. Una excavadora había abierto un canal para facilitar el rescate. Pero la ballena murió dos horas antes.
El director de Museo Marítimo del Cantábrico, en Santander, donde hoy le harán la autopsia, cree que el animal estaba enfermo. Las ballenas poseen un esternón minúsculo en relación a su gran tamaño, por lo que, cuando varan, su propio peso les impide respirar y se asfixian (...)
Los plásticos mataron a la ballena de Santander
EL PAÍS, 25.11.97
La ballena varada en la playa de Oriñón (Cantabria) el pasado día 8 y luego muerta pese a los auxilios que le fueron administrados falleció debido a una obturación del píloro (la abertura por donde pasan los alimentos al intestino) por objeto extraño, según las conclusiones a que llegaron ayer los biólogos del Museo Marítimo del Cantábrico que dirigieron la semana pasada los trabajos de su despiece anatómico.
El animal tenía en su estómago una gran bola de plásticos de 50 kilos de peso. La muerte le sobrevino finalmente por asfixia.
La obstrucción pilórica produjo al rorcual una inanición (debilidad producida principalmente por falta de alimentos) que ocasionó su enflaquecimiento y asimismo una notable reducción de la capa de grasa. El animal cuando fue hallado habría perdido no menos de cuatro toneladas por su debilitamiento general.(...)

Noticias como éstas se producen varias veces al año, no sólo en nuestro país, sino en todas las costas del mundo. A veces, los animales aparecen muertos en la arena de una playa, a la que llegaron arrastrados por las corrientes marinas y la marea.
 En otros casos, como el que reflejan las noticias que acabamos de leer, los animales aparecen vivos, lo que nos hace preguntarnos por qué un animal, que aparentemente está perfectamente adaptado al medio marino, y que además, es inteligente, es capaz de dejarse atrapar por la marea en una tranquila playa. Tal vez estos animales están enfermos y débiles, como la infortunada ballena que apareció en Cantabria, pero se sabe de muchos otros casos en que no es así.
Parece ser que los varamientos siempre han existido, y probablemente seguirán existiendo, pero las causas son muchas veces uno de tantos misterios, aún no desvelados, del mundo natural.
Algunas teorías apuntan hacia la alteración del sentido de la orientación de los cetáceos, provocados tal vez por los cambios en los campos magnéticos del planeta, a los que se sabe son sensibles las ballenas. De todas formas debemos pensar que las ballenas son seres inteligentes que no viajan guiados únicamente por su instinto, por lo cual son capaces de reaccionar ante la visión de un fondo demasiado cercano para sus voluminosos cuerpos.
Otra posibilidad es que el varamiento se produzca debido a una situación de pánico. Todos sabemos que, en estos casos, no todos los humanos son capaces de reaccionar de una manera coordinada e inteligente, por lo que no es extraño que una ballena acosada, por el hombre o por alguno de los escasos enemigos naturales que tiene, caiga presa del pánico y huya en cualquier dirección, sin tener en cuenta si su destino representará su salvación o no. Se especula sobre si una tormenta espectacular o un terremoto son capaces de producir estas situaciones de pánico en las ballenas.
n otros casos se indica que la causa sea una enfermedad. Una infección, especialmente en el oído o en el cerebro, puede dar lugar a desorientación, o puede afectar a su delicado sistema de ecolocalización, inhabilitándolos para alimentarse u orientarse. En estos casos, la propia debilidad puede hacer que la ballena se acerque a la costa para descansar...
En algunos casos, el varamiento se produce con todo un grupo de ballenas. Es improbable que todos ellos se sientan débiles o enfermos a la vez, con lo que estos casos están revestidos de un aura de misterio, aunque son bastante comunes.
Se sabe que el comportamiento gregario es muy común en las ballenas. Éste conocimiento se empleaba en la época en que se cazaban ballenas indiscriminadamente, pues se optaba por arponear a un ballenato para mantener cerca a sus padres y arponearlos a su vez mientras intentaban socorrer a su cría. Debido a este comportamiento, es posible que todo un grupo embarranque involuntariamente por mantenerse cerca de un compañero herido o enfermo.  
Algunos cetáceos son más susceptibles de varamiento que otros. Los calderones parecen varar con más frecuencia que otras especies: los vínculos sociales entre ellos son tan fuertes que se niegan a abandonarse mútuamente y, como resaltado, grandes números de ellos pueden varar juntos.
Estos vínculos sociales quedan muy claros para todos aquellos que hemos tenido la oportunidad de ver el dramático vídeo "Réquiem por un bebé ballena", donde una ballena calderón mantiene a flote, durante tres largos días, a su pequeño bebé, muerto desde hace varios días, con la vana esperanza de que comenzase a moverse de nuevo.
En la mayor parte de los casos, los cetáceos varados no son capaces de regresar al mar. Si halláis uno, comprobad si está vivo: escuchad su respiración (en algunas especies pueden pasar entre 10-15 minutos entre dos respiraciones) y observad si los ojos se mueven. En cualquier caso debe avisarse a la policía, que a su vez se pondrá en contacto con las entidades correspondientes. Si la ballena está muerta, no deberemos tocar el cadáver. Si, en cambio, está vivo, no deberemos moverlo. Debemos pensar que un animal tan grande, asustado, puede convertirse en peligroso si mueve la cola y hay gente cerca, por ejemplo, aunque el animal en sí no pretenda hacer daño a nadie.
Un animal varado puede sufrir quemaduras solares e hipertermia incluso en épocas frías. Debe taparse con toallas mojadas y agua. Es vital conseguir la rápida ayuda de un experto. En algunos países es ilegal socorrer a un cetáceo sin autorización.
Hasta ahora, la información sobre cetáceos procedía de animales sacrificados y de los varamientos. Ahora, a pesar del mayor número de investigaciones con ejemplares vivos en el mar, algunas especies no han sido vistas con vida y muchas otras no se identifican en el mar. Para la identificación puede ser necesario un reconocimiento del ejemplar muerto; incluso los animales en avanzado estado de descomposición pueden identificarse.
Los varamientos permiten el examen de los dientes que en casi todas las especies están ocultos. El número, forma, tamaño y posición de los dientes de un cetáceo pueden ser cruciales para la identificación.
Muchos cetáceos cambian de color después de morir y por ello dan una impresión falsa de su color verdadero. Por lo general el cambio implica un oscurecimiento sustancial.
¿Que harias tu si te encontrases un animal varado ? Aqui tienes algunos consejos : 

Qué hacer con un animal varado
  • Buscar la ayuda de un experto lo mas rápidamente posible (a través de la policía).
  • Mantener húmeda la piel del animal.
  • Protegerlo del sol.
  • Mantener frescas la cola y aletas pectorales.
  • Hacer el menor ruido posible.
  • Mantenerlo con el lomo hacia arriba.
Qué NO hacer con un animal varado
  • No permanecer muy cerca de la cola o cabeza.
  • No presionar o tirar de las aletas, cola o cabeza.
  • No cubrir el aventador ni dejar que le entre agua o arena.
  • No aplicar protección solar sobre la piel del animal.
  • No tocar al animal más de lo necesario.
Desde principios de siglo, todas las poblaciones de las grandes ballenas han sido severamente reducidas hasta casi su extinción por el comercio ballenero, al ser un recurso abundante, económico y fácil de obtener. A pesar de los esfuerzos realizados por la Comisión Internacional Ballenera (IWC, por sus siglas en inglés) en la protección de estas especies, la velocidad y extensión con que se recuperan es muy lenta y se ve vulnerada por numerosos factores relacionados directamente con la intervención del ser humano, como contaminación del ambiente marino, derrames de petróleo, impacto con botes, perturbaciones por ruido, actividades militares, explotación del fondo marino, presencia de redes, etc. Numerosos delfines asociados con escuelas de atunes son capturados en las redes junto con estos peces. Los delfines incapaces de comprender su peligro fallan en saltar la red y frecuentemente quedan enganchados en los hilos de la malla y son ahogados, o matados sobre el bote con el atún. Otros son cazados comercialmente, para uso artesanal o utilizados como carnadas por los pescadores. Algunos delfines son capturados vivos para ser exhibidos en diferentes oceanarios.
Hasta hace algunas décadas, estos cetáceos fueron fuertemente perseguidos y explotados económicamente, en Chile hubo no solo una, sino varias industrias balleneras, destacándose Iquique, Talcahuano y Punta Arenas. Sin embargo, por los bajos niveles de consumo interno, nuestro país no influyó en la fuerte declinación de las poblaciones de grandes cetáceos tanto de dientes (Odontocetos) como el cachalote ( Phyceter macrocephalus), como de barbas o ballenas (Mistacocetos) como las ballenas: franca jorobada (Megaptera novaeangliae) y de aleta azul (Balaenoptera musculus).
Se dice que los cetáceos son los mamíferos mejores adaptados para la vida acuática que se conocen, más aún son los únicos mamíferos esencial y exclusivamente acuáticos, hasta tal extremo, que no salen a tierra jamás, como no sea accidentalmente y contra su voluntad y entonces, si no pueden volver enseguida al agua, no tardan en morir, porque su peso les oprime el tórax impidiéndoles respirar.
   Por eso decir que,nadie puede predecir a donde nos llevará nuestra compasión por las ballenas, ni lo que podremos descubrir del cerebro de los cachalotes, o sobre los cánticos de la ballena jorobada. El ingenio humano, en su más alta expresión, no ha conseguido crear nada tan maravillosos y complejo como las ballenas. Por contra, tenemos en nuestras manos el poder de hacer que sigan existiendo. La decisión que tomemos puede marcarnos más a nosotros que a las propias BALLENAS...
 La caza de ballenas empezó hace unos 8.000 años, de forma rudimentaria, con la ballena negra, llamada franca porque flotaba al morir, facilitando así la tarea de los cazadores. Anteriormente, se cazaba con arpones lanzados de pequeñas chalupas.

¿ Qué se hace con las Ballenas? 

    Por la carne de la ballena  se pagan precios altísimos, sobre todo en Japón, donde es un plato de lujo: el kilo llaga a valer 450 dólares. En una expedición, un solo barco puede obtener unos beneficios brutos entre 15 y 20 millones de dólares. El fuerte interés comercial por la caza de las ballenas alienta las posturas negativas de países como Japón y Noruega. Ambos países cuentan con importantes flotas balleneras. 

Producto Ballenero Producto Comercial Sustitutos 

Carne (1ª categoría) Consumo humano.Alimento para animales domésticos. Carne de otros animales.
Carne (2ª categoría) Alimento para animales domésticos. Restos de matadero, algas, etc.
Aceite de cachalote o de ballena. Aceites para industria de precisión, velas, linóleum, tinta para imprenta. Antiguamente para consumo humano. Cera de abeja, parafina, aceite de lino y otros.
Ámbar gris Frijoles de perfumería. Fijadores sintéticos.
Barbas Cepillos, brochas, etc.Antiguamente, varillas para  paraguas y corsés. Productos sintéticos(plásticos y metales)
Glándulas Hormonas, pomadas. Farmacología sintética
Espermaceti (grasas yaceites extraídos del cerebro) Cosméticos y productos de farmacia Farmacología sintética
Piel Cueros Piel de otros animales.
  

Las ballenas amenazadas de extinción, se recuperan lentamente gracias a la Protección Internacional.
Todos los años, cerca del verano, la Comisión Ballenera Internacional(CBI) se reúne para revisar el estado de las poblaciones de cetáceos repartidas por el planeta. La CBI fue fundada por los países con intereses balleneros. Inicialmente, en sus reuniones se establecían cupos de captura  y la protección  temporal de alguna especie. En 1986, la CBI formuló la primera moratoria para la caza de ballenas, limitándola a fines científicos y de subsistencia. La moratoria se renovó en 1994. Entonces se aprobó el refugio de las ballenas en los mares  australes - por debajo del paralelo 40 - y se prohibió indefinidamente su caza comercial. Los acuerdos fueron ratificados por la CBI en 1996. Noruega y Japón se negaron a aceptarlos y decidieron acogerse a la caza para fines científicos, a un ritmo de 800 ejemplares anuales, en su mayor parte rorcuales. En los últimos diez años, la población de ballenas ha experimentado una ligera mejoría. Se calcula que actualmente queda un millón de ejemplares, 750.000 de los cuales se reparten entre las reservas de la Antártida y del Océano Indico y en las costas californianas. El incremento oscila entre el 2,3 % de las ballenas polares, que habitan en el Ártico, y el 13 %  correspondiente a la ballena franca, que abunda al oeste de Australia. Incluso se recupera la ballena azul, el animal más grande del planeta. En la década de los 60 se llegaron a contabilizar sólo 400 ejemplares de esta especie; ahora su número se acerca al millar. En los primeros 50 años del siglo XX, la caza puso al borde de la extinción a treinta poblaciones de ballenas del planeta. La protección internacional garantiza, por el momento su recuperación.

PARQUES Y RESERVAS  NACIONALES 


Son llamados así, notables por su bellezas naturales y por sus riquezas y que el Estado declaró  Reserva Nacional para convertirlas en sagrario de la flora y la fauna.
En nuestro país tiene a su cargo este tema, la Dirección de Parques Nacionales y Vida Silvestre, dependiente de la Subsecretaría de Estado de Recursos Naturales y Medio Ambiente, dentro del Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Mediante un trabajo especial, llamado Plan Maestro, realizado en 1993 por el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Paraguay (SINASIP), se han dividido las llamadas reservas en distintas categorías:
 1- Parques nacionales.
 2- Monumentos nacionales.
 3- Reservas ecológicas.
 4- Reservas científicas.
 5- Refugios biológicos.


Asimismo, sus formas administrativas difieren pues hay áreas que dependen de:
 a) Dirección de Parques Nacionales.
 b) Administración  Privada.
 c) Régimen mixto especial.
Dentro de los primeros, incluimos los que son "presupuestos" y que solo depende su dependencia de la capacidad del Estado para ir absorviéndolos.